Sé un “Chicharito” en tus finanzas personales

Javier el “Chicharito” Hernández la sigue haciendo. Nos llena de gusto ver a un representante de nuestro país correr, driblar, sonreír, pero más que cualquier otra cosa, anotar goles. Y qué goles, casi siempre los que definen partidos en una liga tan competida como la inglesa. Los talentos que tiene el Chicharito se han ido puliendo con esmero, paciencia y mucha disciplina. Tú también puedes convertirte en un goleador en la liga de las finanzas personales. Sigue el ejemplo del Chicharito Hernández en:

Disciplina

Cada meta, requiere de planeación y disciplina.  Antes de empezar pregúntate a dónde quieres llegar. ¿Quieres jugar en la mejor liga del mundo? ¿Qué área de tus finanzas personales puedes y quieres mejorar? Define pasos para llegar lejos en tu perfil de goleador financiero: Creación de un presupuesto, dejar de utilizar tu crédito, aprender a utilizar la banca por internet, adelantar los pagos de tu hipoteca. Cualquiera que esta sea, establece un plan a corto, mediano y largo plazo. Te aseguro que con constancia y sacrificio, estarás anotando y llevándote mucha alegría con cada uno de tus goles.

Anota  gol en varias ligas

Primero tienes que brillar en la liga básica. Así como lo hizo Javier Hernández, primero tienes que volverte eficiente con el uso de tu dinero del día a día. ¿Tienes alguna deuda? Trata de reestructurarla o pagarla. Esto te permitirá que el ingreso que tengas se pueda destinar a otras cosas. Si fueras el Chicharito, estarías pasando al equipo titular de las Chivas. Una vez ahí, es momento de volverte eficiente. ¿Usas más de una tarjeta de crédito y/o débito para uso personal? Cancela una o varias y deja solamente una de crédito y otra de débito.  ¿Cuentas con una cuenta de inversión? Abre una y empieza a recibir ganancias verdaderas, es fácil y no requiere grandes sumas. (Se puede arrancar desde los $1500 pesos al mes, aquí un artículo que habla de eso) Ahora pasamos a las grandes ligas. Adelanta pagos de tu hipoteca, vuélvete totalero con tus créditos y disminuye tu uso de efectivo al mínimo. Puedes empezar a invertir como los grandes, manejando fondos de inversión o acciones en directo o mejor aún, en tu propio negocio.

Utiliza ambas piernas

Esta es simple. El Chicharito puede anotar gol con la izquierda y la derecha. Tus dos piernas son tu tarjeta de crédito y débito. Trabaja en la capacidad de manejarlas con maestría, y acabarás anotando muchos goles. Ya lo mencioné arriba: debes tener a lo mucho 4 tarjetas si tienes tu propia empresa: la personal, la de la empresa en débito, y lo mismo para crédito. Si no tienes empresa o negocio propio, maneja solamente una tarjeta para el crédito y otra para el débito. Banxico acaba de publicar que el costo promedio de las  TC es 30.8%. Moraleja: Utiliza más tu derecha (la de débito).

Aprovecha tu juventud (o experiencia)

Si eres joven, ahorra a largo plazo, siempre tratando de invertir en algo que te ofrezca una tasa mayor a la inflación. Si no eres tan joven, no importa, nunca es tarde para empezar y además, tu experiencia te puede ayudar a tomar mejores decisiones.

Aprende de los mejores

El Chicharito tiene en su equipo a varios de los mejores jugadores del mundo. Por eso te recomiendo que te acerques a personas que han tenido éxito en el manejo de sus finanzas personales para mejorar las tuyas. Existen varios blogs de finanzas, historias en enciclopedias, libros, podcasts, programas de radio, revistas. ¡Todo te puede ayudar a saber más y realizar tu propia estrategia de éxito financiero!

Sonrisa

Una característica de Javier Hernández y que ha conquistado a personas alrededor del mundo, es su actitud. Aprende a pensar positivo y a tener fe en los valores como la constancia y disciplina. Esta actitud no sólo tiene impacto en ti, sino que verás de un modo diferente a todo lo que te rodea. ¡Recuerda siempre disfrutar y aprender de cada partido!

¿Para qué nos sirve saber de la inflación?

por Andrés Villarreal

Muchas veces escuchamos de cuanto fue la inflación para cierta quincena o que tal país tiene graves problemas debido a la inflación que ha registrado en los últimos meses, o que se está tomando alguna decisión referente a la política monetaria debido al nivel de inflación que se tiene, etc. Pero ¿Qué es realmente la inflación? ¿En nuestro país se mide correctamente? ¿Cómo nos afecta a nosotros como consumidores el nivel de inflación?

Según el Banco de México la inflación es la tasa de crecimiento promedio de un periodo a otro de los precios de una canasta de bienes y servicios. En pocas palabras, la inflación es la medida en que aumentan los precios de los productos de un país. Este aumento en precios se mide a través del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) y es publicado por el Banco de México cada quincena.

El INPC incluye cotizaciones de casi 85,000 bienes y servicios en 46 ciudades incluyendo las 10 más pobladas en todo el país. Las muestras se generan con una frecuencia muy alta ya que gran parte de los productos se cotizan cuatro veces al mes y el resto dos veces al mes.

Mucha gente se podría preguntar si este indicador es confiable, es decir, si se mide correctamente reflejando la realidad o sólo es otra de esas cosas con las que el gobierno nos trata de engañar. Sin embargo, en México la calidad de esta información es muy buena, de hecho es comparable (y en algunos casos hasta mejor) con la de los países más avanzados del mundo.

Como un ejemplo de esto es que en febrero del 2010 el Fondo Monetario Internacional evaluó la forma de medición del INPC concluyendo que “… (en los índices de precios) ha habido un progreso significativo en las metodologías y técnicas estadísticas empleadas, mientras que los procedimientos de control de calidad de los precios pueden ser considerados como de primer rango a nivel mundial.”

En gran medida, la calidad de la información se debe a que la institución encargada de recabar esta información es un organismo autónomo, el Banco de México (aunque a mediados del 2011 pasará a calcularlo el INEGI). Además es importante mencionar que el objetivo primordial del Banco de México es mantener la inflación anual del país en 3% con un intervalo permitido de ± 1%, es decir, el único fin del Banco de México es mantener la inflación en un nivel aceptable y todas sus decisiones están basadas en llegar a ese objetivo.

Pero ¿Porque existe un organismo encargado de mantener la inflación bajo control? ¿En que nos afecta si la inflación es del 3% o del 15%? En términos generales la estabilidad de los precios puede llevar a un país a tener un gran crecimiento y por el contrario la inestabilidad de éstos lo puede llevar a consecuencias tan graves como una seria devaluación de la moneda. El principal uso que nosotros como consumidores podemos hacer de la inflación es para la toma de decisiones, es decir, para poder planear cuánto y en que podemos gastar.

Primero que nada, imaginémonos un inversionista que quiere establecer una fábrica de papel en un país donde se tenga una inflación muy grande (digamos 30% anual). Al hacer un análisis del mercado para saber si le conviene invertir en la fábrica bajo las condiciones que se tienen, se va a encontrar con un problema ¿Cómo saber que costos va a tener? ¿Cómo saber a qué precios podrá vender el producto y qué cantidad necesita vender para poder generar utilidades? ¿Cuánto le tendrá que pagar a sus empleados? Con una inflación de ese nivel, es casi imposible pronosticar como se va a comportar su mercado, sus competidores, sus proveedores, etc. Esto hará que el inversionista decida establecer su fábrica en un país con un crecimiento en precios mucho más estable.

Ahora imaginémonos un caso más cotidiano, si una persona está buscando comprar una casa y se da cuenta de que la inflación está en un nivel muy alto, lo que tendrá que hacer  es tomar la decisión lo más rápido posible, quedando con poco tiempo para analizar y evaluar las diferentes opciones ya que los precios de las casas estarán aumentando constantemente. Por otro lado, si la inflación está en un nivel más controlado, la persona se puede tomar el tiempo de hacer un análisis más elaborado sobre las opciones de compra que tiene, lo que lo puede llevar a tomar una mejor decisión.

Andrés Villarreal

La apreciación del peso Vs. el dólar y los riesgos que esto trae

En Twitter, una amiga me preguntó qué estaba pasando con el tipo de cambio del dólar con respecto al peso ya que se encuentra en niveles muy bajos. La respuesta no se deriva de un solo movimiento, pero sigue una lógica en la que existen movimientos de mercado (oferta y demanda), exceso de dinero para invertir y rendimientos de la deuda gubernamental, (Aquí está un artículo previo que explica su funcionamiento). Esto puede traer consecuencias graves de no ser controlado, hablaré con más detalle al final del artículo.

Primero, recordemos que los inversionistas buscan dos cosas: rendimientos y poco riesgo. Por estos dos motivos y por liquidez, los inversionistas escogen deuda de gobierno. En los Estados Unidos se les conocen como Treasury Bills o T-Bills y en México como Certificados de Tesorería de la Federación o Cetes. Actualmente, como reflejo de política monetaria los T-Bills a 4 semanas están ofreciendo un .10% de rendimiento. Los Cetes por su cuenta y por el mismo plazo están ofreciendo 4.13%, una diferencia de más de 4 puntos porcentuales.

Los inversionistas de Estados Unidos tienen mucho dinero para invertir gracias al movimiento que anunció la FED hace unos meses de inyectar 600 mil mdd a la economía estadounidense llamado QE2. (Quantitative Easing para los curiosos).

Poniéndonos en el lugar de un inversionista, ¿preferiríamos recibir una tasa de .10 o de 4.13%? Como siempre buscamos ganar más, ya comprendemos por qué los inversionistas de EU están siendo atraídos por el mercado de deuda mexicano.

Una vez que el inversionista tiene su dinero a la mano y ya tomó la decisión de invertir en México, se encuentra ante un pequeño problema. Los Cetes se venden en pesos, no en dólares. Obviamente, el inversionista “gringo” va a cambiar sus dólares por pesos. Digamos que el tipo de cambio se mantendrá igual si este movimiento lo realiza un solo inversionista, pero en la realidad este movimiento lo hacen muchos inversionistas con grandes cantidades de dinero. Si nos fijamos, lo que están haciendo es ofrecer (vender) sus dólares para comprar pesos. Cuando existe un aumento en la oferta, el precio del bien, en este caso los dólares, baja.

Aquí está su representación gráfica (eje horizontal es cantidad, eje vertical precio)

Esto también puede verse del lado en que lo percibimos en México. Al entrar a nuestro mercado, los dólares cambiados significan un aumento en la demanda de pesos. Por leyes de oferta y demanda, al subir la demanda de un bien (el peso) el precio sube.

Esto es bastante simple. La gente quiere más pesos por lo que el peso aumenta de valor con respecto al dólar. Del otro lado los inversionistas ofrecen muchos dólares, bajando su precio.

¿Qué riesgos trae esto a México?

Primero, afecta a los exportadores mexicanos, ya que reciben menos dólares por sus bienes o servicios. Segundo, y de lo que se habla más frecuentemente, el riesgo de la fuga de capital de inversionistas extranjeros. ¿Qué pasará cuando EU suba sus tasas de interés? Lo que muchos temen, una salida de capital en estampida. Esto ya pasó antes a gran escala en el 2008, cuando el tipo de cambio subió a $15 pesos/dólar. Muchos especialistas señalan que las inversiones en México por parte de extranjeros se deben a estas tasas de interés y no a mejores condiciones en el país, como reformas laborales, fiscales o de competencia, por lo que estamos gozando una “prosperidad ficticia”.

Ante todo esto, el Banco de México asegura tener reservas de dólares por arriba de los 116 mil mdd. Además el FMI le extendió una línea de crédito por 72 mil mdd. Sabemos que estas son medidas preventivas, pero ante un riesgo inminente. Este tipo de cambio es ilusorio, y podría rebotar y dispararse pronto. Buen momento para comprar dólares si me preguntan.

¿Qué necesito para mejorar mis finanzas personales? (que no sea dinero)

¿Qué necesito para mejorar mis finanzas personales? (que no sea dinero)

En este mes de enero es muy común que nos preguntemos si el rumbo que hemos decidido tomar para este año nos conducirá a nuestras metas, tanto financieras como personales. Algo en lo que muchas personas estarán de acuerdo, es que para ver un cambio en nuestra vida debemos de hacer primero un cambio en nuestra mentalidad. De modo que aquí está una lista con las actitudes y acciones más importantes que se deben tener en cuenta en este año que apenas comienza:

  1. 1. Actitud

Imagina que estás hablando con un gran empresario, un asesor financiero o un emprendedor. ¿Cómo te imaginas su actitud? Comúnmente nos viene a la mente una persona positiva, sonriente, con altos ideales y grandes metas. El primer gran cambio que debemos realizar si queremos mejorar nuestra situación (en cualquier ámbito) es nuestra actitud. Dicen que dinero llama dinero, pero para crearlo primero hay que imaginarlo, visualizarlo y sentirlo como una posibilidad latente y no como algo lejano. Sonríe al mundo y el mundo te sonreirá de vuelta. Recuerda ser paciente y no esperar resultados al primer día (en ocasiones funciona para las pequeñas cosas), pero generalmente los grandes cambios requieren esfuerzo, perseverancia, disciplina y tiempo. Por último hazte el propósito de convertirte el mejor en lo que haces. Créeme, esto hará una gran diferencia.

  1. 2. Metas y planeación

Hablar de metas es muy padre y nos ilusiona, pero muy seguido las dejamos en el camino por diferentes razones: distracciones, baja motivación, formas de pensamiento obsoletas, miedo o falta de confianza y de planeación.  Algo que ayuda mucho es el ponernos metas del tipo SMART. Estas siguen cinco características importantes:

Specific (Específicas) – Nos habla de qué es la meta, dónde se realiza, cuándo y cómo la vamos a lograr

Measurable (Medibles) – Una meta para ser buena tiene que ser medible: cantidades, números y unidades ayudan a medir qué tan bien o qué tan mal vamos en nuestra meta.  Digamos por ejemplo en una dieta: semana a semana medimos nuestro peso y vemos el avance o retroceso.

Achievable (Alcanzable) – toda meta ser debe poder realizar. Esto no implica que no aspiremos a grandes cosas, sino que esas grandes cosas sean posibles. Ser millonario en un año es posible (si nos sacamos la lotería) pero mejorar mi situación actual es alcanzable.

Realistic (Realista) – va ligada con que tan factibles son nuestras metas. Recordemos siempre tener los pies sobre la tierra al momento de establecerlas.

Time – limited (limitada en tiempo) – siempre es bueno saber para cuando queremos alcanzar nuestra meta. ¿Diciembre? ¿El próximo mes?

  1. 3. Sentido común

Dicen que así se le denomina porque comúnmente NADIE lo utiliza. Te invito a que seas de la excepción. Siempre que estés gastando pregúntate ¿De verdad lo necesito? ¿Puedo encontrar un reemplazo más barato? Esto también aplica para el uso de tarjetas de crédito. Hay dos formas en las que nunca se debe usar una tarjeta de crédito: para pagar (otra) deuda y para comprar cosas que podríamos pagar en efectivo o con tarjeta de débito.  Siempre pregúntate si lo que estás comprando es de primera necesidad o un antojo.

  1. 4. Aprender a tolerar las dificultades

En el camino te vas a encontrar con múltiples problemas. Personas que van a dudar de ti y de lo que te propones. Se cerrarán puertas, oportunidades. Te pongo un ejemplo: Steve Jobs, fundador y CEO de Apple fue despedido por su propia empresa a los 30 años. En ese tiempo que estuvo fuera, creó NeXT, una empresa dedicada a la tecnología, conoció a su esposa y desarrolló Pixar (sí, la de Toy Story). Años después, fue recontratado y ahora es conocido por todo el mundo como un innovador y líder de una de las empresas más sólidas del mundo. En sus propias palabras: “En ocasiones la vida te golpea con un ladrillo en la cabeza. No pierdas la fe.”

Una vez que tengas estos 4 puntos en cuenta, adáptalo a tus planes y metas financieras para este año (y los que vienen). No esperes a mañana o a que “las cosas estén mejor” porque probablemente esas condiciones que estés esperando no existan. La vida no espera. ¡Manos a la obra!

Más allá del banco (o del colchón)

Poco antes de empezar este artículo me encontré con una estadística sorprendente que emitió la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) que me sorprendió, bueno quizás no tanto, al encontrar que el 80% de los mexicanos deciden ahorrar bajo el colchón.

Más alarmante aún, de toda la población que sí tiene contratado algún servicio financiero, sólo el 49% sabe utilizarlo y sacarle todo su provecho.

En términos generales, estamos diciendo que 8 de cada 10 mexicanos confía más en el colchón que el banco al momento de guardar su dinero, y que sólo 1 (o menos)  de cada 10 obtiene todo el beneficio que le podría sacar a su instrumento financiero.

El presidente de la CONDUSEF, Luis Pazos Torres, dijo que “los mexicanos prefieren ahorrar debajo del colchón sin importar que reciban NADA por su dinero”. Los bancos no están ayudando mucho a erradicar este miedo.

Las cuentas de ahorro regulares están ofreciendo en promedio 1.1% y los pagarés bancarios un 2.4%.  Estos son datos tristes ya que en la práctica, por cada 100 pesos aportados, el banco nos da $1.10 en cuentas de ahorro, y en el caso de los pagarés, $2.4 pesos.

Si tomamos en cuenta que la inflación en este 2010 se encuentra por el 3.7% (datos del Banco de México), nuestro dinero no decrece en cantidad, pero si pierde su poder adquisitivo. Es decir, si en el 2009 iba al supermercado con $1000 pesos y compraba 100 latas algún producto, en este 2010 voy a necesitar una cantidad extra si quiero comprar lo mismo que el año pasado, o me llevaría menos latas.

Entonces, ¿Qué hay más allá del banco? ¿A dónde acuden los inversionistas?  Primero que nada, las “otras” opciones de inversión no requieren de montos millonarios para accesar a ellos. Hoy en día, las instituciones han abierto sus puertas a inversionistas que están dispuestos a ahorrar desde $500 pesos al mes.

Estas instituciones les ofrecen a los inversionistas la oportunidad de invertir en diferentes instrumentos, como lo son los Cetes (certificados de tesorería de la Federación),  que arrojan 4.31 por ciento en rendimiento, fondos de inversión con 8.1 y las Afore 9.1 por ciento en rendimiento promedio.

Los Cetes están respaldados por el Gobierno Federal y financian a través de ellos algunas de sus operaciones, con la promesa de un pago al final de un plazo. Estos son instrumentos muy seguros y aportan pronta conversión de efectivo en caso de ser necesario.

En el caso de los fondos de inversión, son mecanismos en los cuales se reúnen los recursos de los inversionistas con la finalidad de obtener mayores beneficios. Ellos invierten en diferentes mercados, tanto nacionales como internacionales, pero en el caso de México, en sus portafolios vemos tanto deuda empresarial, como gubernamental, y acciones de diferentes empresas. Esto quiere decir que abarcan desde los Cetes,  deuda de grandes empresas como Cemex, Alfa, y también invierten en acciones como Telmex o América Móvil.

Cabe destacar que los fondos de inversión son regulados por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, así como por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, por lo que las instituciones que los ofrecen deben contar con opciones de inversión que minimicen el riesgo del inversionista. La agresividad del fondo de inversión va a ir de acuerdo al plazo y al perfil del inversionista, y gracias a que se juntan las aportaciones de otros inversionistas, lo montos de entrada suelen ser menores.

Las afores, son fondos para el retiro, donde el patrón y el trabajador aportan regularmente una cantidad con vista hacia el futuro, con rendimientos atractivos, pero con la desventaja de penalizaciones en caso de tocar el dinero antes del retiro, ya que como el nombre lo indica, se hará uso de este hasta el retiro. Los ahorros se manejan por administradores externos.

En fechas recientes, se han lanzado campañas de educación financiera a nivel nacional para que las personas se permitan obtener más y mejores rendimientos, y sobretodo, le pierdan el miedo a las instituciones financieras.

Actualmente, y como una de las grandes lecciones de la crisis, el sector financiero goza de una gran regulación que minimiza irregularidades. Como ya hemos visto, no se necesitan grandes cantidades ni un conocimiento técnico para hacer buenas inversiones. Un buen asesor y una cultura orientada a la información son muy buenos aliados para empezar a desarrollar nuestra cultura financiera. Nadie está peleado con el dinero, y es cuestión de tiempo para encontrar el gusto y afición por nuestra salud financiera.

La mesa está puesta, y en nosotros está el quitarnos el miedo de ganar dinero tal y como lo hacen los grandes inversionistas.

Es ahora el turno de que el dinero trabaje para nosotros.