¿Tarjeta de débito o crédito?

Recientemente he escuchado comentarios muy benéficos sobre las tarjetas de crédito. Y siendo sinceros, tienen algunos: financiamiento de corto plaza relativamente barato, capacidad para comprar y reservar en línea y… hasta ahí.

Las tarjetas de crédito están rodeadas más de mitos que de verdades y la verdad es que no hay comparación con usar tu tarjeta de débito. Como se dice en el slang financiero: Cash is King.

Sencillamente, el negocio de los bancos es el prestar dinero. Si, facilitan algunas transacciones pero fundamentalmente su negocio es tomar los depósitos para transformarlos en préstamos. Si todos quisiéramos sacar nuestro dinero al mismo tiempo del banco, el sistema simple y sencillamente colapsaría.

En esta gráfica, muestro las tarjetas de crédito más baratas (por Costo Anual Total) según datos de la Condusef. En todas hay que pagar anualidad y un “módico” interés. Entonces, aún si consigues liquidar tus deudas al 100%, no te fuiste invicto, sino que el banco ya se agenció de perdido la comisión de apertura y la anualidad.

Los bancos (y otros prestamistas) prestan dinero esperando que no puedas pagar, porque ahí es donde ganan. Las tasas de interés más bajas están en 15%, y más allá encontramos las que yo llamo descaradas, que llegan a cobrar cerca de 70%. Simple: si no alcanzas a pagar para la fecha de pago el monto TOTAL de la deuda, se te van a cobrar intereses, y ahí es donde empieza la catástrofe.

Para los bancos y tiendas es fácil ofrecerle a las personas crédito, debido a que saben que somos propensos a comprar por instinto, a caer en la tentación, a querer obtener las cosas ya. Sin embargo, ejemplos tan claros como los que vemos en Europa y Estados Unidos llevan una valiosa lección: NO se puede vivir más allá de nuestra capacidad, ya que tarde o temprano, hay que pagar. Lo del historial crediticio es mentira para comprar una casa o carro. ¿Si pones la mitad de enganche, crees que se opondrían? Incluso si no, ¿qué tal si les llevas tus comprobantes de ingresos y verifican que pagas con TU dinero siempre?

Ahora las transacciones por internet ya aceptan a las de débito y si no, es fácil tomar el teléfono y pedir la cuenta para hacer el depósito por internet o en el banco. Las reservaciones ya no son excusa tampoco, y mucho menos las ofertas, recuerda que como negocios, siempre preferirán el dinero hoy que mañana. Ponte en sus zapatos, ¿No estarías dispuesto a hacer una pequeña oferta por llevarte el dinero del cliente HOY?

En cuanto a la seguridad, las tarjetas de débito son igual o más seguras y son igualmente cancelables en caso de algún percance. Muchas ya cuentan con monitoreo de transacciones que requieren autorización en caso de alguna anomalía en el monto de tus operaciones.

Hay que voltear alrededor y descubrir el seductor poder que tiene el efectivo. El que lo tiene manda y se olvida de los problemas que crean las tarjetas de crédito. Olvídate de pagar y pagar por cosas que ya consumiste. El efectivo es rey, ¿de qué parte del reino estás?

PD: una compañía prendaria estadounidense en México quebró récords y en el 2011 se adjudicó 281 millones de dólares y abrirá 100 sucursales más este año.  Al parecer prestarle dinero a la gente no es mal negocio en lo absoluto. ¿Ya estuvo no?

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