Guía para empezar a invertir

Hace poco mi hermano me preguntó sobre empezar a invertir. Como es una excelente pregunta, pensé en escribir lo que me hubiera gustado saber hace unos años. Existe una gran variedad de opciones para poner el dinero a trabajar desde (casi) cualquier cantidad. Pero antes que eso, es muy importante definir qué es y qué no es invertir para evitar traspiés en el camino.

El padre de las inversiones, Ben Graham (en 1934), definió invertir como “una operación que, a través de análisis profundo, ofrece seguridad de la cantidad invertida y un rendimiento satisfactorio”. Aunque parece sencilla, la frase carga mucha sabiduría. Así que vayamos por partes:

Una operación que, a través de análisis profundo…

A veces cuando nos compramos unos zapatos, un traje, o un vestido según sea el caso, nos pasamos horas investigando por internet, yendo a ver el producto y comparando precios. Sin embargo, cuando invertimos muchas veces lo hacemos por impulso, porque “la gente se está haciendo rica con esto”, o porque los prospectos se ven muy favorables. No se necesita saber mucho para invertir, sólo, al igual que cuando compramos cualquier producto, una noción del valor intrínseco (o cuánto vale REALMENTE) el producto.

Por ejemplo: si alguien me ofrece unos boletos para un concierto muy concurrido a $200 pesos, es probable que yo piense que a) pueden ser falsos o b) me están engañando. Este criterio lo tengo porque aunque no sé con precisión cuánto valen, sé que valen más que los $200. Existe la noción de que calcular el valor de una empresa es algo muy complicado, pero la mecánica es la misma para un puesto de limonada que para Google o Apple. Al final, estoy buscando el valor hoy de los flujos (después de cubrir gastos) que estimo la empresa recibirá en el futuro. Realmente no hay nada más allá de esto.

Ya sabiendo cuánto vale una empresa (no necesita ser con pesos y centavos, generalmente un rango amplio es suficiente), puedo saber si el precio que me ofrece el mercado es caro o barato. Cuando compro barato obtengo lo que llaman un margen de seguridad, es decir, que compré tan barato que aunque el precio se caiga, sé que mi activo vale más que eso y estoy protegido. En lograr esto recae todo el arte de invertir.

Ofrece seguridad de la cantidad invertida…”

Lo más importante en la definición de Graham es que antepone la seguridad del dinero (no perderlo) a ganar mucho. Esto va muy de la mano con la frase de su alumno, Warren Buffett: “Regla #1: Nunca pierdas dinero. Regla #2: nunca te olvides de la Regla #1”. Seguir esta regla cambia el juego porque como dice Howard Marks: “Si evitamos los perdedores, los ganadores se encargan de si mismos”. Algo que he aprendido es que el mercado siempre da revanchas (lo que es caro se volverá barato en algún punto y viceversa) y que perseguir un precio olvidando su verdadero valor es un grave error. También he aprendido que una o dos buenas decisiones de inversión al año es más que suficiente para crear y mantener un buen récord de inversión.

“…y un rendimiento satisfactorio.”

Lo mejor de invertir es que lo “satisfactorio” de una inversión lo define cada inversionista. Claro, todos queremos hacernos ricos, pero no hay ninguna prisa cuando se tiene un horizonte amplio de tiempo. El chiste es echar la bola de nieve a andar. Una de las mejores frases que he escuchado es que las mejores cosas de la vida se benefician del interés compuesto: las relaciones, el conocimiento y las inversiones. El ganar interés sobre interés, aunque sea poco, pero de manera constante, puede hacer verdaderas maravillas. (No por nada Einstein le llamó al interés compuesto la octava maravilla del mundo).

Aquí abajo hay una tabla con lo que puede lograr a través del tiempo. Por ejemplo, una tasa de 8% anual, que es lo que dan los Cetes ahora en México, en 20 años se convierten en 466% de rendimiento. Del otro lado, algunos de los inversionistas más famosos de todos los tiempos han generado rendimientos ~20% al año durante mucho tiempo, lo que explica su fortuna. Esto también sirve para ver que cuando alguien ofrece duplicar tu dinero rápido, generalmente es un engaño.

Ahora sí, las opciones:

Estamos viviendo una época revolucionaria y esto afecta el cómo invertir. En México ya existen opciones que no te piden mínimo para invertir directamente en la bolsa, por ejemplo GBM Homebroker. Aquí puedes comprar desde fondos de inversión (canastas de acciones seleccionadas por ellos) o comprar directamente acciones en México, Estados Unidos y algunas otras partes del mundo (China, India o Europa), a través del Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC) que viene dentro de su plataforma. En otras partes del mundo existe Interactive Brokers (de los más baratos) y otros como TDAmeritrade.

Algo clave para invertir en la bolsa es que aunque suena elegante, no es más que un medio para convertirte en socio de una empresa pública en intercambio por tu dinero. De modo que no necesitas arrancar desde cero un negocio, puedes asociarte ya con algunas de las mentes más brillantes como Tim Cook (Apple), Elon Musk (Tesla) o Jack Ma (Alibaba) a través de bolsa. Esto siempre recordando que cuando el mercado se vuelve muy optimista sobre alguna empresa el asociarte con ella te va a salir muy caro y viceversa. Lo ideal es asociarse cuando es barato y desasociarse cuando es caro.

Ya con acceso a la plataforma de nuestra elección, se puede escoger entre estos activos:

  • Bonos (aka renta fija): El bono es un instrumento mediante el cual una entidad pide prestado dinero a cambio de una tasa fija en un plazo fijo. La entidad puede ser el gobierno de un país o una empresa en particular. En México los más comunes son los Cetes (certificados de tesorería) y actualmente brindan tasas cercanas al 8%, lo cuál es bastante bueno porque los emite el gobierno y hay poco riesgo de que no paguen. Los rendimientos de la renta fija tienden a ser menores que los de la renta variable (esto no pasa siempre).
  • ETFs: Un ETF (exchange traded fund) es un instrumento que replica el comportamiento de algún activo. Hay ETFs de commodities como el oro, el cobre; hay de índices como S&P500 o incluso del comportamiento de algún país en especial. No hay trucos, aquí tu ganas (o pierdes) lo que gane el activo que el instrumento intenta replicar. Este grupo de instrumentos ha venido creciendo de forma exponencial y es ahora uno de los métodos más solicitados para invertir. Se les conoce como inversiones pasivas porque el rendimiento del activo depende del movimiento de lo que se replica, no hay alguna otra decisión o acción por parte del inversionista aparte de comprar o vender.
  • Acciones: Estos son pedazos de empresas, literalmente. Si se tiene una mentalidad de dueño de una empresa (que es lo que es un accionista), las cosas se ven con calma, paciencia y pensando en el futuro de la empresa a 5-10 años mínimo. Aunque es común ver pánico y euforia en los mercados, el que sabe aprovechar esto (vender cuando hay euforia y comprar cuando hay pánico) hace dinero. Como vimos arriba, lo importante es asociarse a un precio que nos dé margen de seguridad. Algo bueno de las acciones es que no solo se gana de las subidas en precio, sino que también hay pago de dividendos y/o recompra de acciones, lo que hace que cada parte que yo tengo, represente más capital de la empresa.
  • Fibras (aka REITs): Fibras quiere decir Fideicomisos de Infraestructura y Bienes Raíces; en cualquier otra parte del mundo se le conoce como REITs (Real Estate Investment Trusts). Esto nos deja, por una cantidad de dinero, ser socios de empresas que administran bienes raíces (departamentos, plazas, oficinas) en diferentes partes de México y el mundo. La idea es que podemos recolectar una parte de las rentas además de un dividendo cada cierto tiempo, al igual que con las acciones.

Existen ahora otras opciones como:

a) El crowdfunding, donde por poco dinero puedes fondear proyectos (hacerte dueño igualmente) de empresas más chicas que van creciendo y desarrollando sus ideas. Algunas son Kickstarter y CrowdfundingMexico.

b) Franquicias: Esta también es una forma de invertir en una empresa y tener tu propia sucursal. Este es un buen reportaje para comenzar y aquí hay varias ideas de franquicias.

Hay gente que piensa que el trading de monedas, commodities, entre otros es una forma de hacer dinero. Sé que es posible en contadas ocasiones (conozco gente que lo ha logrado hacer) pero me parece algo más enfocado en especulación y por ende no lo recomiendo (viola, a mi parecer, algunas de las premisas de Graham).

Algo clave de invertir es que es (como diría Klarman) la intersección entre la economía como ciencia y la psicología. Siempre, siempre hay un factor psicológico en los precios, generalmente en algún punto entre el pánico y la euforia. Cuando hay pánico, la gente piensa que la empresa no va a producir más flujo de efectivo, que todo está por terminar. Cuando hay euforia, la gente piensa que el flujo de efectivo es casi infinito y que la bonanza seguirá. Identificar en qué parte de este ciclo psicológico estamos sirve mucho para tomar ventaja y actuar de forma contraria. (Esto se dice más fácil de lo que se hace, pero hay que intentarlo).

Por último, uno de los inversionistas más famosos, Walter Schloss escribió estas reglas que siguen siendo tan vigentes hoy como ayer:

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